viernes, 26 de octubre de 2018

GARBANZOS CON BACALAO Y FARINATO.

Hoy día muy nublado, se aproxima frío y el otoño por fin va llegando.Ocasión ideal para preparar unos platos mas contundentes y ricos.
Preparamos un plato entre lo clásico y lo moderno, en lo clásico los ingredientes, en lo moderno el mezclar el ahora tan de moda "mar y montaña", sabores que muchas veces se combinan bien como es este caso, en el que creo que esta mezcla va muy bien y compensada de sabores.
INGREDIENTES:



-Garbanzos (de bote en este caso).
-Lomos de bacalao (si puede ser de cierto grosor, al punto de sal).
-Unas lonchas de bacon (opcional).
-Gambas peladas.
-Farinato (si no eres de Salamanca es posible que no lo conozcas).
-Cebolla blancha y cebolla morada.
-Pimiento verde.
-Cebollino u otra hierba aromática/decorativa.
-Aceite de oliva (siempre).

Una vez cortada la cebolla muy pequeña, la sofreimos, cuando ya está con esta textura le añadimos el bacon cortado y el pimiento también troceado.





Mientras cortamos unos trozos de uno de los lomos de bacalao y reservamos, estos se los pondremos a los garbanzos, nos quedamos con la piel.



 A continuación, en aceite de oliva, confitamos la piel que le hemos quitado para extraer la gelatina que contiene y que eso nos dará a los garbanzos una textura muy melosa, y a la vez, confitamos otro trozo de bacalao, este será el que acompañe nuestro plato al final, como se puede ver, esas gotas que van quedando en el aceite es la gelatina, es decir, con lo que se consigue un pil pil.





Mientras se hace el bacalao a temperatura muy baja, cortamos y añadimos el farinato al sofrito que estamos haciendo en otra sartén.Lo dejamos hasta que se mezcle bien con todos los ingredientes.





Cuando ya se han mezclado todos los ingredientes y el farinato se ha deshecho, ponemos las gambas, (en este caso es un rollo que hago y congelo cuando compro y así siempre tengo, utilizando las cabezas y cáscaras para hacer caldo) y los trozos de bacalao que cortamos.



Aunque el bacon suelta su grasa, el farinato menos porque se consume no tan fresco, pero le ponemos la gelatina que ha soltado el bacalao al confitarlo, removemos y mezclamos y empezará a coger otra textura.



Cortamos unas finas láminas de cebolla morada, la que nos aportará cierto frescor al comer y no hará el plato tan grasiento, que en realidad no lo es, porque tampoco lleva mucho, puesto a hablar de calorías tiene mas calorías una bolsa de patatas fritas que por comerse esto un día de vez en cuando.



 Y una vez que hemos removido, ya lo tenemos, solo nos queda emplatar y servir caliente.




Y lo tenemos, fácil, rápido, sencillo y contundente...¿Se puede pedir mas con menos?.



ESPERO QUE OS GUSTE, SALUDOS.